Este año, como novedad, se habilitó una zona específica para personas con movilidad reducida, “todo un acierto, puesto que tanto personas mayores, como personas con discapacidad, personas operadas o con piernas escayoladas pudieron disfrutar del concierto en vivo y en directo sentadas tranquilamente en primera fila”, tal y como indicaba la concejal de Festejos, Silvia Cañamero, quien agradeció a todos los asistentes al concierto “su comprensión y colaboración a la hora de abrir paso y ayudar para que las personas con movilidad reducida pudiesen llegar a la zona reservada para ellos”.

El concierto de Paco Candela no ha sido el único acto multitudinario de las fiestas porzuniegas. De hecho, todas las actividades han estado “llenas hasta la bandera y se ha podido ver a más personas de fuera que también han participado en estas actividades”, resaltaba Cañamero.

En este sentido, destacaba la multitudinaria procesión con la imagen de San Pantaleón, que este año ha arrancado vítores y aplausos en determinados lugares emblemáticos del recorrido. Asimismo, 32 caballos participaron en un desfile que sigue siendo muy atractivo para los porzuniegos.

La Orquesta Esmeralda y el espectáculo de copla de Guiomar, que este año ha contado con la colaboración de su compañera Palomi, también registraron un lleno absoluto y acapararon excelentes críticas por parte de los asistentes. En concreto, Guiomar y Palomi derrocharon un torrente de voz en el escenario interpretando pasodobles, saetas y fandangos que arrancaron los aplausos del público en numerosas ocasiones sin haber finalizado las canciones.

El festival de Rejones también fue una actividad muy bien acogida. Los rejoneadores brindaron un gran espectáculo que se prolongó hasta bien entrada la noche y cortaron un total de 8 orejas.

Dos de las novedades introducidas este año, como el concurso de calderetas y el Gran Prix, también han cosechado un gran éxito. En el concurso de calderetas, a pesar de que sólo hubo dos participantes, se cocinaron 150 kilos de carne que fueron degustados por unos 300 asistentes.

En cuanto al Gran Prix, participaron cuatro grupos de 6 personas cada uno, quedando en reserva otras 10 personas más puesto que se había alcanzado el tope máximo de participación. Siete divertidas pruebas y una vaquilla, además del desparpajo y la gracia de los participantes, que demostraron un gran compañerismo en todo momento, y del público entregado convirtieron este espectáculo en una cita extremadamente divertida.

Otra de las actividades de este fin de semana fue el baile del vermut, que atrajo a multitud de personas de Porzuna y de fuera de ella e incluso consiguió que muchos de los que asistieron al concierto de Paco Candelas se quedaran en Porzuna para disfrutar de las actividades del domingo. Buena música y gran ambiente fueron las notas características de esta actividad que enlazó con el concurso de limonada para las peñas.

Las fiestas también han contado este fin de semana con diferentes torneos y con la popular carrera de galgos, en la que también hubo mucha participación, incluso femenina.